El Gobierno busca subir los impuestos a bebidas deportivas. Los economistas advierten que estos productos no generan ningún daño, por tanto, no se justifica la medida.
Esta semana el Servicio de Impuestos Internos (SII) hizo oficial el que las bebidas deportivas isotónicas e hipotónicas y néctares altos en azúcar tendrán que pagar un impuesto extra.
La entidad publicó una nueva circular en referencia a ese tipo de líquidos que amplía el criterio de aplicación que previamente ya se había indicado en productos similares.
Así las bebidas que se emplean usualmente en actividades deportivas, y que están diseñadas para reponer la pérdida de energía e hidratar a las personas, tendrán un aumento en su precio.
El monto exacto de aumento variaría dependiendo del caso. Lo cierto es que el alza va entre un 10% y un 18% dependiendo del contenido de azúcar total de la composición.
El nuevo documento plantea una entrada en vigencia para junio próximo. Claro que el inicio estaba planeado originalmente para el pasado 4 de marzo.
Al respecto, el economista Guillermo Pattillo criticó en Tevex Televisión duramente la medida: “la única justificación que podría haber para aplicar un impuesto específico a esos productos es que su consumo generara una externalidad negativa sobre la salud del consumidor (y que él mismo no fuese capaz de entender) o sobre terceros que no la consumen, pero reciben un impacto negativo por parte de los que sí lo hacen”.
“Como ninguna de esas dos condiciones están descritas en ningún análisis objetivo que sea de conocimiento público (o por lo menos, que sea de aceptación relativamente amplia en la comunidad informada) me parece que la fijación de tal impuesto sería equivocada, no aportando a una economía que tenga un consumo más eficiente”, aseguró Pattillo.
Luego, la economista Michele Labbé advirtió que “la verdad es un símbolo de la desesperación del Ministerio de Hacienda por aumentar la recaudación, pero lo impuestos específicos se supone tienen un fin específico, tal como disminuir la contaminación o en el caso de los azúcares, evitar la obesidad”.
“Y las bebidas energéticas la toman los deportistas, y no veo qué mal pueden generar. Los néctares en general los consumen gente sana. Por otro lado, como es un alza de impuestos, espero que el Ministerio de Hacienda mande esto al Congreso, pues sólo ahí se pueden aprobar cambios impositivos”, manifestó Labbé.