El exministro comunista de Educación, Nicolás Cataldo, afirmó que antes «las familias no decidían nada. Las familias postulaban, y si había cupo o cumplían con algunos requisitos podían entrar. A mí me pasó. Mi mamá me llevó a un colegio de carácter confesional y le exigieron que mis papás estuvieran casados, y no lo estaban».
El fin de la tómbola ha vuelto a formar parte del debate en torno al sistema educativo. Se trata de una propuesta que se transformará en un proyecto de ley por parte del Ejecutivo, iniciativa de la que ya había dado luces la ministra de Educación, María Paz Arzola, y que remarcó el Presidente José Antonio Kast en su Cuenta Pública.
«Tras una década en que un sistema centralizado entregó la admisión escolar prácticamente al azar, ingresaremos un proyecto de ley que ponderará el mérito de los alumnos y el derecho de los padres a elegir un proyecto educativo», dijo el Mandatario el pasado 1 de junio. Agregó que «Acercaremos las familias a las escuelas, daremos a los directores herramientas para volver a ser líderes pedagógicos y no meros administradores».
El Mineduc estaría afinando los últimos detalles para ingresar el proyecto de ley durante la próxima semana, e implicaría una reforma completa a la reforma que se creó durante el segundo gobierno de la ex Presidenta Michelle Bachelet y que dio paso al Sistema de Admisión Escolar (SAE).
Sobre este tema, el exministro comunista de Educación, Nicolás Cataldo, recordó esta mañana, en Radio Pauta, que cuanto él estuvo en el cargo, el Mineduc constituyó una comisión de expertos transversal, «de gente técnica, con posición política, que tuvo representando además las sensibilidades del Parlamento, donde de hecho estuvo María Paz Arzola, en ese tiempo, que representaba a una fundación vinculada a la oposición de esa época».
«Lo primero que dijo esa comisión fue que el SAE cumple su rol, es eficiente, pero hay que hacerle mejoras, pero los problemas no tienen que ver con el SAE como sistema, sino que con criterios, énfasis y cosas que se pueden trabajar, y se hizo una serie de recomendaciones», remarcó Cataldo. En esa línea, recordó que el gobierno del ex Presidente Gabriel Boric presentó un proyecto de ley que recogió algunas de las ideas de la comisión, «se dio una discusión en el Congreso, llegamos a un acuerdo en la comisión de Educación, aprobamos, fuimos a Hacienda, aprobamos, fuimos a la Sala. La UDI devolvió el proyecto a la comisión, lo volvimos a discutir, lo volvimos a aprobar y ese proyecto está en la Sala».
«Si se trabaja sobre ese proyecto que fue construido sobre la base de un informe técnico hecho de manera transversal, y si se aprueba ese proyecto que ya fue acordado transversalmente en las comisiones técnicas en el Senado, yo diría que uno puede avanzar en una buena dirección», dijo Cataldo. Por el contraste, advirtió que si la idea de fondo es «terminemos con cualquier forma o mecanismo de admisión que sea no discriminatorio; primero hay que cambiar la ley general y para eso hay que tener los votos de rango constitucional; y, segundo, digámoslo claramente, eso significa que las personas van a hacer filas afuera de las escuelas».
Con todo, subrayó que antes del SAE «las familias no decidían nada. Las familias postulaban, y si había cupo o cumplían con algunos requisitos podían entrar. A mí me pasó. Mi mamá me llevó a un colegio de carácter confesional y le exigieron que mis papás estuvieran casados, y no lo estaban. Esa era la realidad previa a la discusión de esta ley, no nos olvidemos de eso, porque parece que tenemos memoria a corto plazo».